Cómo funcionan los pagos en las estaciones de recarga: aplicación, RFID, código QR y tarjeta
La transición hacia la movilidad eléctrica conlleva un cambio fundamental en los hábitos que va mucho más allá de la simple sustitución del motor térmico. Para quienes llevan décadas introduciendo billetes en las máquinas expendedoras o entregando la tarjeta de crédito al empleado de la gasolinera, el contacto con el ecosistema de las estaciones de recarga puede suscitar dudas y perplejidades iniciales. En las estaciones de recarga públicas no siempre hay una caja centralizada y las pantallas no funcionan como las de los surtidores de combustible tradicionales.
La pregunta surge de forma espontánea en cuanto uno se sube a un vehículo eléctrico: ¿cómo se paga, en la práctica, la energía suministrada? La realidad de la recarga pública ha evolucionado a un ritmo vertiginoso, hasta convertirse hoy en día en algo mucho más flexible e integrado de lo que cabría imaginar. A continuación, ofrecemos una visión general completa y detallada de todas las soluciones disponibles en el mercado.
Para comprender los mecanismos de pago, es necesario, en primer lugar, aclarar la arquitectura que hay detrás de una estación de recarga. En el mercado de la recarga pública operan dos actores distintos, cuya colaboración garantiza la prestación del servicio:
Esta distinción es el verdadero punto fuerte de la recarga eléctrica: gracias a los acuerdos de interoperabilidad, el usuario no se ve obligado a registrarse en la plataforma de cada uno de los operadores propietarios de las estaciones de recarga, sino que puede utilizar una única solución digital para acceder a decenas de miles de puntos de recarga en toda Italia y Europa.
En la red pública actual existen cuatro formas principales de pago:
| Método | Herramientas necesarias | Ventajas principales | Caso de uso ideal |
| Aplicación dedicada | Teléfono inteligente con conexión de datos y cuenta registrada o de invitado | Seguimiento detallado, recibos digitales, facturación automática, supervisión remota | Recarga diaria en la ciudad, desplazamientos diarios al trabajo, gestión de flotas empresariales |
| Tarjeta / Llavero RFID | Dispositivo físico vinculado a tu perfil | Funciona al instante, incluso sin conexión a Internet móvil o con la batería agotada | Garajes subterráneos, aparcamientos de varias plantas, zonas de montaña o aisladas |
| Código QR | Teléfono inteligente con cámara y tarjeta de crédito o débito | No es necesario registrarse previamente ni descargar ninguna aplicación | Conductores ocasionales, turistas extranjeros, situaciones de emergencia |
| POS sin contacto / Monedero digital | Tarjeta bancaria física o smartphone (Apple Pay / Google Wallet) | Experiencia inmediata y universal (norma europea AFIR) | Paradas breves en estaciones de alta potencia «Fast» y «Ultra-Fast» en la autopista |
Para quienes utilizan el vehículo eléctrico a diario, la aplicación del smartphone es la principal herramienta de gestión. Una vez que se ha creado una cuenta y se ha guardado un método de pago válido (tarjeta de crédito, tarjeta de débito, PayPal o domiciliación bancaria), la aplicación se convierte en un auténtico ordenador de a bordo digital.
La aplicación permite:
La tarjeta de plástico con chip RFID (identificación por radiofrecuencia) o el pequeño llavero correspondiente (keyfob) son dispositivos físicos vinculados directamente a la cuenta creada en la aplicación de eMSP.
Aunque pueda parecer un retorno al soporte físico, la tarjeta RFID ofrece una ventaja insustituible: la independencia de la red móvil. Cuando nos encontramos en aparcamientos subterráneos, garajes cubiertos, valles alpinos o zonas con escasa cobertura 4G/5G, es posible que el smartphone no pueda comunicarse con los servidores para activar la estación de recarga. Con el dispositivo RFID, basta con rozar el lector integrado en la carcasa de la estación para desbloquear la toma e iniciar la sesión en una fracción de segundo.
No todos los conductores quieren descargar otra aplicación en el móvil o completar el proceso de registro creando un perfil de usuario, sobre todo si se trata de un viaje ocasional o en el extranjero. Por este motivo, la red pública ofrece, casi siempre, la posibilidad de pagar mediante un código QR.
Procedimiento paso a paso para recargar mediante código QR:
- Conexión: conecta el cable de carga a la toma de la estación de recarga y al puerto del coche.
- Escanear: enfoca el código QR que aparece en la estación con la cámara de tu smartphone.
- Redirección: se te redirigirá automáticamente a una página web segura (conexión cifrada HTTPS).
- Introducción de datos: introduce manualmente los datos de tu tarjeta de crédito, débito o prepago.
- Autorización: confirma la operación mediante la autenticación de dos factores (2FA) de tu banco. La sesión de recarga se iniciará de inmediato.
De conformidad con el Reglamento europeo AFIR (Reglamento sobre infraestructuras de combustibles alternativos), las infraestructuras de recarga rápida y ultrarrápida de corriente continua (DC) de nueva instalación deben estar obligatoriamente equipadas con un terminal de punto de venta (TPV) físico para pagos sin contacto.
Esta normativa tiene como objetivo equiparar la experiencia de recarga eléctrica a la del repostaje tradicional. El usuario solo tiene que acercar su tarjeta física de crédito o débito, o su smartphone compatible con Apple Pay o Google Wallet, al terminal POS integrado en la columna. Una vez aprobada la operación, la recarga se inicia directamente sin necesidad de utilizar ninguna aplicación ni navegador.
Al igual que ocurre con la telefonía móvil cuando se viaja al extranjero, el ecosistema del coche eléctrico se basa en acuerdos de itinerancia internacional.
A través de plataformas de interoperabilidad, un eMSP puede conectar su software a las estaciones de recarga gestionadas por decenas de CPO diferentes. Esto significa que el conductor puede utilizar una única aplicación de confianza (por ejemplo, Powy Charge) para desbloquear no solo las estaciones de su propio operador, sino también las instaladas por otros gestores en todo el territorio europeo, manteniendo un único método de cobro y una gestión unificada de los gastos.
Aunque la tecnología es cada vez más fiable, pueden producirse imprevistos durante las operaciones de pago o de arranque. A continuación, te indicamos cuáles son los principales y cómo gestionarlos:
Sí. Se puede utilizar el TPV con una tarjeta sin contacto (en las columnas DC) o escanear el código QR que aparece en la estación para pagar a través de la página web con tarjeta de crédito o débito sin necesidad de registrarse.
La tarjeta RFID sirve para activar e interrumpir la sesión de recarga mediante contacto de proximidad con la estación de recarga. Está vinculada a tu perfil digital, pero tiene la ventaja de que funciona incluso sin cobertura de red móvil.
El roaming permite al usuario de un determinado proveedor de servicios (eMSP) recargar en las estaciones de recarga instaladas y gestionadas por otros operadores de red (CPO), utilizando la misma aplicación o tarjeta de siempre.
Sí, se puede pagar directamente con tarjeta o tarjeta de débito sin contacto en las máquinas equipadas con terminal POS, o bien introduciendo los datos de la tarjeta en la página web a la que se accede mediante el código QR.
Se trata de una forma de pago que permite a un usuario ocasional recargar su vehículo eléctrico sin necesidad de suscribir un contrato ni crear una cuenta con el operador. El acceso al servicio se realiza directamente a través de medios de pago como terminales de punto de venta (TPV) o códigos QR, y el importe de cada sesión de recarga se cobra por separado.
Powy una empresa que posee, desarrolla y gestiona la principal red independiente italiana de infraestructuras de recarga pública para vehículos eléctricos.
Fundada en Turín en 2018, Powy está en el corazón de la transición hacia una movilidad más sostenible, ofreciendo una infraestructura de carga innovadora que utiliza solo energía 100% renovable.
La red de Powy incluye soluciones de recarga semirápida, rápida y ultrarrápida, situadas estratégicamente en aparcamientos públicos y privados, supermercados, centros comerciales y nudos de transporte para garantizar la máxima comodidad y accesibilidad a los conductores de vehículos eléctricos. Cada estación está equipada con tecnologías avanzadas para ofrecer una experiencia de carga fiable y eficiente.
Más información: wpowy.energy