Instalación de puntos de recarga en hoteles: requisitos técnicos y normativos
Ofrecer la recarga de vehículos eléctricos ya no es un simple «extra» de cortesía, sino un elemento cada vez más importante a la hora de que los clientes de negocios y de viaje elijan un establecimiento, además de un factor que puede contribuir a la calidad de la experiencia y a las valoraciones en los portales de reservas.
Sin embargo, para los propietarios y gestores de hoteles y establecimientos hoteleros, planificar la instalación requiere tener claro cuáles son las obligaciones legales, las decisiones de diseño y la eficiencia en la gestión.
Antes de tender cualquier cable, es fundamental realizar un estudio de viabilidad que tenga en cuenta:
Una evaluación inicial adecuada permite diseñar una infraestructura adaptada a las necesidades reales de la instalación y preparada para posibles ampliaciones futuras.
La potencia necesaria depende del tipo de estaciones elegidas y de si se utilizan simultáneamente.
En Italia, las obligaciones relativas a la planificación y la instalación de infraestructuras de recarga se derivan principalmente del Decreto Legislativo 48/2020, que transpone la Directiva (UE) 2018/844 (EPBD II), así como del marco normativo nacional en materia de infraestructuras para combustibles alternativos.
La normativa establece excepciones y exclusiones específicas, que deben verificarse caso por caso. Para la correcta aplicación de las obligaciones, siempre es recomendable consultar con un proyectista eléctrico habilitado y comprobar si existen disposiciones regionales o municipales complementarias.
En el caso de un establecimiento hotelero estándar (30-50 habitaciones), una configuración inicial que se suele adoptar incluye:
Esta configuración debe entenderse como una orientación de diseño y no sustituye a la verificación de los requisitos legales descritos anteriormente, que dependen del número de plazas de aparcamiento, del tipo de obra y de la normativa vigente. En cualquier caso, la configuración ideal debe determinarse mediante un análisis técnico del emplazamiento.
| Parámetro | Recarga con corriente alterna (AC) | Recarga en corriente continua (DC) |
| Potencia típica | 7,4 kW – 22 kW | 30 kW – más de 100 kW |
| Tiempo de recarga (10–80 %) | 3 a 6 horas | 20 – 40 minutos |
| Caso de uso ideal | Aparcamiento nocturno para los huéspedes del hotel | Huéspedes de paso, clientes del restaurante, reuniones, spa |
| Repercusión en la instalación | Bajo / modesto | Medio / alto |
| Tipo seleccionado | Recomendada para la mayoría de los casos relacionados con el sector hotelero | Decisión estratégica de diseño para servicios rápidos |
La recarga AC suele ser la solución más adecuada para los hoteles, ya que aprovecha los tiempos de estancia más prolongados de los huéspedes. La recarga DC , por su parte, puede resultar estratégica para establecimientos con un elevado flujo diario de clientes, servicios abiertos también al exterior o ubicaciones cercanas a importantes vías de comunicación.
El cumplimiento normativo es imprescindible para garantizar la seguridad y la protección del gestor.
Si el aparcamiento del hotel está sujeto a las inspecciones del Cuerpo de Bomberos (por ejemplo, garajes cubiertos con una superficie superior a 300 m² o establecimientos sujetos a dichas inspecciones, como hoteles con garaje), las instalaciones deben cumplir las indicaciones de la Circular del Cuerpo de Bomberos n.º 2, de 5 de noviembre de 2018.
En los aparcamientos sujetos a controles de los bomberos, las instalaciones deben cumplir con la normativa aplicable y, en la práctica, las infraestructuras específicas del Modo 3 (wallbox o punto de recarga con cable o toma específica) constituyen la solución que se suele adoptar. La evaluación debe realizarse caso por caso, en función de las características del aparcamiento (cubierto/al aire libre, superficie, presencia de puntos de recarga) y de las instalaciones existentes.
La instalación de las estaciones de recarga es solo el primer paso: el verdadero reto radica en la gestión diaria del servicio. Ofrecer un servicio de recarga implica hacerse cargo del funcionamiento las 24 horas del día, de la normativa fiscal y del mantenimiento continuo.
Con la gestión autónoma, el hotel cobra directamente, pero debe hacerse cargo de una estructura operativa compleja:
Recurrir a un operador de puntos de recarga (CPO) permite al hotel ofrecer un servicio de nivel industrial sin ninguna carga operativa:
Como orientación de diseño, muchas instalaciones optan inicialmente por una dotación equivalente a entre el 5 % y el 10 % del total de plazas de aparcamiento del hotel, aunque prevén la infraestructura necesaria para ampliar el número de puntos de recarga en los siguientes 2 o 3 años sin necesidad de volver a realizar obras. Además de esta recomendación de diseño, siempre deben respetarse las posibles obligaciones mínimas legales previstas para la instalación y la preparación, que dependen del número de plazas de aparcamiento y del tipo de edificio.
En la gestión directa, el hotel paga la energía a su proveedor y decide de forma autónoma cómo facturársela al huésped (o si se la ofrece de forma gratuita). Si, por el contrario, la gestión se confía a un CPO, el usuario final suele pagar la recarga directamente al operador a través de una aplicación u otros canales de pago. La gestión del coste de la energía se establece contractualmente entre el hotel y el CPO y puede incluir, por ejemplo, un contador específico o mecanismos de reembolso del consumo y de reparto de ingresos (revenue sharing).
En la gestión directa, la responsabilidad de desbloquear un cable o resolver un fallo en el pago recae en el personal disponible o en la recepción (que a menudo no está formado para resolver problemas técnicos eléctricos). Al contar con un CPO, el establecimiento queda totalmente liberado de esta gestión: los huéspedes disponen de un número gratuito con asistencia telefónica multilingüe disponible las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Además, el CPO supervisa las estaciones de forma remota en tiempo real, resolviendo la mayoría de los fallos de software a distancia incluso antes de que el huésped se dé cuenta.
No necesariamente. Un CPO cualificado realiza, en primer lugar, un estudio de viabilidad, analizando la curva de carga del edificio y la potencia eléctrica disponible. Además, puede integrar sistemas de gestión inteligente de cargas (Dynamic Load Management), que regulan en tiempo real la potencia destinada a la recarga en función del consumo del hotel. De este modo, se evitan las sobrecargas en los momentos de mayor demanda energética (por ejemplo, cuando están en funcionamiento los sistemas de climatización o las cocinas), lo que reduce el riesgo de cortes de corriente y, en la mayoría de los casos, limita o evita la necesidad de costosos aumentos de la potencia contratada.
Powy una empresa que posee, desarrolla y gestiona la principal red independiente italiana de infraestructuras de recarga pública para vehículos eléctricos.
Fundada en Turín en 2018, Powy está en el corazón de la transición hacia una movilidad más sostenible, ofreciendo una infraestructura de carga innovadora que utiliza solo energía 100% renovable.
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