Estaciones de recarga ultrarrápidas: cuándo conviene invertir en la velocidad de recarga
En el sector de la movilidad eléctrica, lavelocidad de recargasuele presentarse como el parámetro más importante en el que invertir: cuanto mayor sea, mejor. Pero, ¿es realmente así siempre? La respuesta es no.
Unaestación ultrarrápida, en un contexto inadecuado, corre el riesgo de convertirse en una inversión costosa y poco utilizada. En el contexto adecuado, en cambio, puede resultar la opción más eficaz tanto para quienes instalan la infraestructura como para los usuarios. En esta guía explicamos qué son las estaciones ultrarrápidas, dónde funcionan mejor y cómo abordar este tipo de inversión con criterio.
Se habla de estaciones ultrarrápidas cuando lapotencia suministrable supera los 150 kW, y los modelos más avanzados disponibles en la actualidad alcanzan los350 kW.
A diferencia de las estaciones de cargaAC 7 a 22 kW, que suelen instalarse en aparcamientos de empresas o comunidades de propietarios, las estaciones ultrarrápidas suministrancorriente continua (DC)que se transfiere directamente a la batería del vehículo, sin pasar por el convertidor de a bordo. Esto permite velocidades de recarga notablemente superiores: mientras que una wallbox de 22 kW tarda varias horas en realizar una recarga completa, una estación de 150 kW puede llevar la bateríaal 80 % en unos 20-30 minutos, dependiendo del vehículo.
El conector estándar en Europa para la recarga DC es elCCS Combo 2, cuyo uso es obligatorio en todas las nuevas infraestructuras públicas segúnel Reglamento europeo AFIR.
Las estaciones más avanzadas adoptan una arquitectura dereparto dinámico de potencia: un módulo central distribuye la potencia disponible entre los dispensadores activos de forma inteligente. Si solo hay un vehículo conectado, este recibe toda la potencia disponible; si hay varios vehículos conectados al mismo tiempo, el sistema la distribuye de forma óptima, manteniendo tiempos de recarga reducidos para todos los usuarios.
La recarga ultrarrápida no es una solución universal: funciona bien donde hayuna alta rotación de vehículos,paradas brevesy unademanda constantea lo largo del día. Los entornos más adecuados son:
Es igualmente importante saber reconocer cuándo esta inversiónno es necesaria. Quien aparca durante 7 u 8 horas en la oficina, durante una noche en un hotel o en un aparcamiento residencial no necesita una estación de recarga ultrarrápida: en estos casos, unawallbox de 11 a 22 kWes más que suficiente para recargar completamente el vehículo durante la parada, con unos costes de instalación y mantenimiento mucho más reducidos.
Las infraestructuras ultrarrápidas requierenconexiones de red más potentes,instalaciones eléctricas más complejaseinversiones iniciales considerablemente más elevadas. Si el tiempo medio de inactividad es prolongado, gran parte de esa potencia queda sin utilizar, lo que hace que la inversión resulte poco rentable desde el punto de vista económico.
En situaciones en las que los vehículos permanecen conectados durante muchas horas, el objetivo no es recargar en el menor tiempo posible, sinodistribuir la energía a lo largo de la parada. Una recarga más lenta también permite optimizar la gestión de la red, reducir los picos de potencia y facilitar la integración con sistemas de autoproducción de energía, como losfotovoltaicos.
Por lo tanto, la pregunta clave que hay que plantearse en la fase de diseño es solo una:¿cuánto tiempo permanecen estacionados los vehículos?Si la respuesta es varias horas, la solución más eficiente es casi siempre larecarga AC o semirrápida. Si, por el contrario, las paradas son breves y con alta rotación, larecarga ultrarrápidaes la opción más adecuada.
La instalación de una estación ultrarrápida supone unaimportante inversión en infraestructuras, que va mucho más allá de la simple adquisición del hardware. Al equipo hay que añadir la necesidad de unaconexión eléctrica dedicada de media tensión, lo que en la mayoría de los casos requiere la construcción de unacabina de transformación. La envergadura de la obra varía considerablemente en función del emplazamiento, la distancia a la red existente y las potencias requeridas.
En términos generales, se trata de inversiones del orden dedecenas o cientos de miles de euros, dependiendo de la potencia y del número de puntos instalados. A esto hay que añadir loscostes operativos recurrentes: mantenimiento, conectividad, software de gestión y electricidad. Para quienes se embarcan en este proyecto por su cuenta, es imprescindible realizar una evaluación técnica y económica exhaustiva antes de dar el paso.
Gestionar una inversión en recarga ultrarrápida de forma autónoma es posible, pero conlleva una carga de trabajo considerable: coordinación de proveedores, diseño eléctrico, trámites de autorización, mantenimiento continuo, actualizaciones de software y servicio de asistencia al usuario. Se trata de actividades que requierencompetencias específicas y recursos dedicados, que a menudo no forman parte de la actividad principal de quienes simplemente desean ofrecer un servicio de recarga.
Confiar en un operador especializado como Powy permite amortizar la inversión de forma más rápida y eficiente, reduciendo los riesgos y la complejidad de la gestión. Powy tres modalidades de colaboración:
El sector está en rápida evolución. El protocoloPlug&Charge (ISO 15118)permite la autenticación y el pago automático con solo conectar el cable —para los vehículos y las estaciones compatibles con el estándar—, lo que mejora la experiencia del usuario y aumenta la tasa de utilización de las estaciones.
Los sistemas de almacenamiento en baterías (BESS) permiten almacenar energía durante las horas de menor coste —ya sea de la red o de instalaciones fotovoltaicas— y suministrarla en las horas de mayor demanda, reduciendo así el gasto energético total. Por último, larecarga bidireccional (V2G)está abriendo nuevas oportunidades de ingresos: los operadores están empezando a poder ceder energía a la red en las horas de mayor demanda, transformando la infraestructura en un recurso activo.
¿Estás pensando en instalar una estación ultrarrápida?Powy ayuda a tomar la decisión más adecuada para tu caso: desde el estudio técnico gratuito hasta el diseño de la infraestructura, pasando por la gestión operativa las 24 horas del día, los 7 días de la semana. Ponte en contacto con nosotros y descubre qué modelo de colaboración se adapta mejor a tu proyecto.
¿Una estación de 350 kW recarga todos los vehículos a esa velocidad?
No. La velocidad de recarga depende principalmente del vehículo y del límite máximo de potencia que este pueda admitir. Si un coche tiene una potencia máxima de recarga de 100 kW, recibirá como máximo 100 kW, incluso si se conecta a una estación de 350 kW. Sin embargo, las estaciones de alta potencia garantizan que no se produzcan cuellos de botella y permiten que los vehículos compatibles se recarguen a la máxima velocidad posible.
Powy una empresa que posee, desarrolla y gestiona la principal red independiente italiana de infraestructuras de recarga pública para vehículos eléctricos.
Fundada en Turín en 2018, Powy está en el corazón de la transición hacia una movilidad más sostenible, ofreciendo una infraestructura de carga innovadora que utiliza solo energía 100% renovable.
La red de Powy incluye soluciones de recarga semirápida, rápida y ultrarrápida, situadas estratégicamente en aparcamientos públicos y privados, supermercados, centros comerciales y nudos de transporte para garantizar la máxima comodidad y accesibilidad a los conductores de vehículos eléctricos. Cada estación está equipada con tecnologías avanzadas para ofrecer una experiencia de carga fiable y eficiente.
Más información: wpowy.energy