Tiempos de recarga de los coches eléctricos: qué cambia según el modelo
Al adentrarse en el mundo de la movilidad eléctrica, una de las preguntas más habituales se refiere a la duración de las paradas para recargar. A menudo se piensa, erróneamente, que una estación de recarga rápida garantiza tiempos idénticos para todos los vehículos. En realidad, aunque se utilice la misma estación de recarga, dos coches eléctricos diferentes pueden registrar tiempos de recarga notablemente distintos. ¿A qué se debe esto?
El tiempo real de recarga no depende únicamente de la infraestructura, sino que también se ve influido por las características técnicas del vehículo. Si conectamos unDacia Springy unTesla Model 3a la misma estación de recarga DC, observaremos tiempos y velocidades de recarga totalmente diferentes. Los factores que determinan esta variabilidad son el año y la generación del vehículo, la capacidad de la batería, la potencia máxima aceptada, la eficiencia del cargador de a bordo (OBC) y la presencia de un sistema de gestión térmica activa.
Es fundamental comprender que la estación de recarga es solo una parte del proceso de recarga. El suministro de energía es un «diálogo» electrónico continuo entre la infraestructura y el vehículo. La estación de recarga proporciona la energía, pero es elsistema de gestión de la batería (BMS)del coche el que dicta las reglas, decidiendo cuánta potencia absorber en cada momento concreto para proteger la integridad de las celdas de la batería.
Si las limitaciones técnicas del vehículo impiden que este admita potencias elevadas, la estación de recarga ajustará su potencia a un nivel inferior. En resumen, si el coche constituye el «cuello de botella» tecnológico, incluso la estación de recarga más potente del mercado deberá ajustarse a los parámetros de seguridad impuestos por el propio vehículo.
Las tecnologías relacionadas con las baterías y los programas de gestión evolucionan a un ritmo vertiginoso. Por lo tanto, a la hora de evaluar los tiempos de recarga de un coche eléctrico en función del modelo, la generación tecnológica marca una diferencia abismal.
Tomemos como ejemplo unNissan Leaf de primera generación(fabricado a principios de la década de 2010): su sistema de recarga rápida era limitado, carecía de refrigeración activa de la batería y se basaba en estándares ya obsoletos. Por el contrario, un modelo moderno como elHyundai Ioniq 5o elKia EV6se basa en una arquitectura nativa de800 voltios. Este salto generacional permite a estos últimos vehículos completar una recarga del 10 % al 80 % enunos 18-20 minutossi se conectan a puntos de recarga ultrarrápidos, un logro impensable para los modelos pioneros.
Este es el punto clave: una estación de recarga de 150 kW o 300 kW no garantiza que el coche vaya a consumir esa potencia durante todo el tiempo. Hay que distinguir entrela potencia que puede suministrar la estaciónyla potencia máxima que admite el vehículo.
Además, ningún modelo mantiene la potencia máxima del 0 % al 100 %: cada coche sigue su propia«curva de carga», que reduce drásticamente el flujo de energía una vez superado el 80 % para preservar el buen estado de las celdas.
La capacidad de la batería (expresada en kWh) es el equivalente a la capacidad del depósito. Las baterías más grandes requieren, por su propia naturaleza, más energía y más tiempo para recargarse que las pequeñas, a igualdad de potencia.
Sin embargo, hay que valorar la eficiencia global del modelo: unFiat 500e(con una batería de 42 kWh) tiene un depósito pequeño que se llena rápidamente y consume muy poco en ciudad. Un SUV grande comoel Audi Q8 e-tron(con una enorme batería de 106 kWh netos) necesitará mucha más energía en total para completar la recarga. Por el contrario, gracias a potencias máximas elevadas (hasta 170 kW DC), el Audi consigue compensar el gran tamaño de la batería recuperando cientos de kilómetros en poco tiempo. A igualdad de minutos de parada, un coche ligero y aerodinámico siempre recuperará más kilómetros de autonomía que un vehículo pesado.
Cuando se recarga en las clásicas estaciones de recarga urbanas de corriente alterna (AC), el componente más importante no es la estación, sino el OBC (On-Board Charger), es decir, el cargador integrado en el vehículo que convierte la corriente alterna en corriente continua para la batería. En este ámbito, las diferencias entre los distintos modelos son claras y se pueden distinguir tres niveles principales, en función de la potencia del cargador integrado:
No hay muchos coches equipados con un cargador de esta potencia. El Renault Zoe es el ejemplo más conocido: es uno de los pocos coches capaces de aprovechar al máximo las estaciones AC 22 kW, por lo que se recarga muy rápido en entornos urbanos.
La mayoría de los coches eléctricos modernos entran en esta categoría, entre ellos el Tesla Model Y, el Volkswagen ID.3, el ID.4, el Fiat 500e y muchos otros modelos. Aunque se conectan a la misma estación de recarga de 22 kW, estos coches solo consumen 11 kW, por lo que tardan aproximadamente el doble de tiempo que un Zoe.
Algunos coches urbanos o las versiones básicas de determinados modelos incorporan de serie un cargador monofásico de 7,4 kW. En este caso, aunque se conecte a una estación de recarga pública más potente, la velocidad de recarga sigue siendo limitada y los tiempos de recarga son considerablemente más largos.
Las baterías de iones de litio son extremadamente sensibles a la temperatura. Si la batería está demasiado fría (en invierno) o demasiado caliente (tras largos trayectos por autopista), el BMS reduce la velocidad de recarga por motivos de seguridad.
Los modelos más avanzados —como las gamasde Tesla (Model 3/Y),el BMW i4oelPolestar— incorporan sistemas depreacondicionamiento térmico activo. Si el usuario configura la estación de recarga en el navegador de a bordo, el coche calienta o enfría la batería de forma autónoma durante el trayecto, haciendo que llegue a la parada en el rango de temperatura ideal (entre 25 °C y 30 °C). Los modelos que carecen de este sistema (como las antiguas generaciones del Nissan Leaf, conocidas por el fenómeno del«Rapidgate») sufrirán importantes ralentizaciones en las recargas consecutivas en verano o en días muy fríos.
Para ver claramente cómo las especificaciones técnicas de cada modelo influyen en la experiencia de recarga en la misma infraestructura pública, aquí tienes una tabla comparativa:
| Categoría | Modelos | Batería | Potencia DC | Potencia AC | Soporte ideal | Tiempo del 10 al 80 % (en columna ideal) |
| Recarga automática optimizada DC 800 V) | Hyundai Ioniq 5 / Porsche Taycan | ~77 kWh | hasta 270 kW | 11 kW | Ultrarrápido ≥250 kW | 18 min |
| SUV eléctrico grande | Audi Q8 e-tron / Mercedes EQS SUV | >100 kWh | 170–200 kW | 11 kW | Ultrarrápido ≥150 kW | 31–35 min |
| Coche urbano económico | Dacia Spring | ~27 kWh | máx. 30 kW | 7,4 kW | Rápida: 50 kW (DC) / AC ,4 kW | 40-45 min (en DC kW) |
| Recarga automática optimizada AC | Renault Zoe | ~52 kWh | 50 kW | 22 kW | AC kW Tipo 2 | ~110 min |
| Coche estándar | Tesla Model 3 / VW ID.4 / Fiat 500e | ~42–75 kWh | 85–250 kW | 11 kW | Rápido/Ultrarrápido ≥150 kW | 25-30 min (en DC) |
Los tiempos y potencias de recarga son valores orientativos y pueden variar en función del vehículo, las condiciones y la infraestructura.
Conocer las especificaciones técnicas y los límites de tu modelo de coche eléctrico es la clave para planificar paradas inteligentes y evitar pagar tarifas por potencias que el vehículo no puede aprovechar. Antes de parar, consulta en el manual del coche la potencia máxima en AC DC la capacidad de la batería.
A través de la aplicación oficial Powy , es posible localizar todas las estaciones de recarga Powy de los operadores en roaming presentes en el territorio. La aplicación permite filtrar las estaciones según la potencia: de esta forma, podrás seleccionar el punto de recarga que mejor se adapte a las características de tu vehículo, optimizando los tiempos de espera y mejorando la eficiencia de la red pública.
El mundo de la recarga pública ofrece soluciones adaptadas a cada necesidad, desde estancias prolongadas en el centro de la ciudad hasta recargas rápidas en la autopista. Si quieres comprender a fondo todas las variables que intervienen, te invitamos a leer nuestra guía detallada sobre cuánto tarda en recargarse un coche eléctrico en las estaciones públicas, para que puedas viajar siempre informado y sin preocupaciones por la autonomía.
Sí, pero más que el año de matriculación en sí, lo que marca la diferencia es la generación tecnológica de la plataforma. Un modelo de diseño reciente (por ejemplo, un Kia EV6 de 2021/2022 o posteriores) se beneficiará de una arquitectura de 800 V capaz de cargarse mucho más rápido que un coche matriculado en el mismo año pero basado en diseños antiguos con arquitecturas de 400 V o sin sistemas de refrigeración líquida de la batería.
Aviso legal: los tiempos de recarga, las potencias máximas y los datos técnicos de los modelos mencionados son meramente orientativos y se basan en las especificaciones estándar de los fabricantes. El rendimiento real puede variar en función de factores como la temperatura ambiente, el estado y el desgaste de la batería. Se recomienda consultar siempre el manual de usuario oficial de su vehículo para verificar las especificaciones exactas y las curvas de recarga recomendadas por el fabricante.
Powy una empresa que posee, desarrolla y gestiona la principal red independiente italiana de infraestructuras de recarga pública para vehículos eléctricos.
Fundada en Turín en 2018, Powy está en el corazón de la transición hacia una movilidad más sostenible, ofreciendo una infraestructura de carga innovadora que utiliza solo energía 100% renovable.
La red de Powy incluye soluciones de recarga semirápida, rápida y ultrarrápida, situadas estratégicamente en aparcamientos públicos y privados, supermercados, centros comerciales y nudos de transporte para garantizar la máxima comodidad y accesibilidad a los conductores de vehículos eléctricos. Cada estación está equipada con tecnologías avanzadas para ofrecer una experiencia de carga fiable y eficiente.
Más información: wpowy.energy